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Hay Chino para rato

 

La Primera Dama de la Nación, Keiko Sofía Fujimori, conversa con GENTE y asegura que su padre, está muy bien y que no le afecta ninguna enfermedad. Además, afirma que el presidente sí escucha las críticas que se le hacen, porque de los errores se aprende.

Lo primero que nos dijo fue que la disculpáramos por la demora. Esto me pareció amable, porque, en realidad, no esperamos mucho para que nos atienda y diéramos inicio a la entrevista. Nos contó que su retraso se debió a que estaba a punto de ser abuela. Su perrita Luna, estaba a punto de parir, y esto, según nos confesó, la tiene muy estresada.

Hola Keiko, cuéntanos, ¿desde cuándo te encantan los animales?

Siempre me han gustado, tengo dos poodle, una blanquita hembrita y el macho es gris. Luna ya debe estar dando a luz. Tengo unos nervios…

Entonces, ¿eres la abuela más joven del Perú?

(Se ríe) Así es, soy abuela a mis 25 años. En realidad, yo adoro a mis perros, son mi gran compañía.

Bueno, cambiando de tema, la semana pasada se realizó la reunión técnica preparatoria de la X Conferencia de Esposas de Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas. ¿Qué significó esta experiencia para ti?

Es la primera vez que el Perú será sede de tan importante evento, que se realizará del 4 al 6 de octubre. Hasta el momento, de 35 países, nos han confirmado su participación 30 Primeras Damas. Esperamos que los que aún no han asegurado su participación lo hagan en los meses siguientes.

¿Y se lograron los objetivos de la reunión técnica preparatoria?

Sí. Esta es una reunión, como su nombre lo dice, que ve los asuntos técnicos, de parte de los especialistas de las Américas. Analizan proyectos, intercambian experiencias, ven todos los detalles de esta reunión.

¿Qué nos puedes decir del Foro de los Adolescentes de las Américas, que se realizó simultáneamente?

Este foro fue muy alentador, porque es la primera vez que se toca el tema de la adolescencia. En años anteriores, principalmente, los temas que se tocaban eran sobre la niñez y sobre la mujer, pero ahora que comenzamos un nuevo milenio, digámoslo así, el Perú considera muy importante apoyar a los adolescentes, o sea, continuar con el trabajo. Si antes hemos apoyado a los niños, esta labor debe ser continuada apoyando a los adolescentes para que, luego, sean adultos de bien, con principios, con valores.

Es la primera vez que los adolescentes son panelistas de su propia problemática. ¿Por qué se vio conveniente plantear el foro de esta forma?

Porque pensamos que la mejor forma de analizar los problemas, las vicisitudes, inquietudes y hacer propuestas de la adolescencia era hacerlo a través de ellos. Y para esto se invitó a dos representantes de cada país. Para intercambiar ideas y hacer propuestas vinieron 52 adolescentes. Fue una experiencia linda, extraordinaria. Ellos son adolescentes y tienen mucho entusiasmo y fuerza para lograr sus objetivos. Fui testigo de su trabajo. Tuvieron largas reuniones para encontrar y plantear la solución a las diversas problemáticas que los aquejan. Pero también fue una oportunidad para que todos ellos conocieran Lima e incluso disfrutaran de su comida.

¿Cuáles son los nuevos proyectos y objetivos de la Fundación por los Niños del Perú para los próximos 5 años?

Durante este último quinquenio se empezó a ampliar el número de atendidos. Se logró construir siete aldeas nuevas, ubicadas en zonas de extrema pobreza: Puno, Ayacucho, Arequipa, Piura, Abancay, entre otras ciudades. Para este nuevo quinquenio, lo que tenemos planificado es mejorar la calidad de atención para los niños. Estamos implementando los talleres. Esto es muy importante para nosotros porque ellos, antes de ser externados, están preparados para enfrentarse a la vida solos. Todos los niños están preparándose en cursos, talleres. Algunos en convenio con empresas privadas donde hacen prácticas y luego son contratados.

¿Tendrás mayor participación y representatividad como Primera Dama en este nuevo período de tu papá?

A mí siempre me gustó todo lo referido a la labor social, mantener un perfil más bajo. Pero muchos asesores me recomendaron que, por el bien de las mismas instituciones, debo tener mayor representatividad, o sea salir más. A mí, personalmente, no me gusta mucho el protagonismo, pero voy a salir más a contar la obra que realizamos en la Fundación. Hay muchas personas que trabajan silenciosamente en beneficio de la niñez y la adolescencia y quiero que sean reconocidas.

Además de atender las Fundaciones y de cumplir con las reuniones protocolares, ¿te darás tiempo para opinar y comentar temas relacionados con la coyuntura política?

En cuestión política, no. No me gusta la política. Pero sí me gusta analizarla. Me encanta estar detrás de ella. Me gusta conversar, me gusta criticar a mi padre (se ríe), pero estar delante, no.

Entonces, ¿no te estás preparando para ocupar un puesto después del 2005, ya sea en el Congreso o en otro sector?

No, olvídate de eso. Estar delante no. (Se vuelve a reir). Me parece que es muy interesante, pues se podrían hacer muchísimos cambios, pero a la vez la vida privada se pierde. Te lo digo por experiencia propia, es bastante sacrificada y, a veces, la política, como tú sabrás, es bastante sucia. Yo creo que puedo colaborar con mi país a través de la labor social. Estoy convencida de eso. Pero, bueno, nunca hay que decir "de esta agua no he de beber", porque uno nunca sabe. Ya sabes, uno tiene la puerta abierta y todo por recibir. Pero, por el momento, no voy a participar en política.

¿Pero siempre estarás dispuesta a apoyar a tu papá en las decisiones que tome?

Por supuesto.

Me imagino que tienes una agenda muy recargada, ¿tienes tiempo para enamorarte y compartir momentos con amigos?

De vez en cuando sí. Siempre es para mí muy importante darme mi tiempo, porque si yo no estoy bien, obviamente no puedo dar. Entonces, una o dos veces a la semana descanso.

¿Y tu papá también se da tiempo para descansar?

No. Para mi padre no es importante darse un espacio para lo personal, pero para mí sí. Yo sí descanso. Converso con mis amigos, no soy de salir mucho, pero sí me gusta reservarme un espacio para ir al cine, leer un libro, hacer quizás una reunión en la casa, leer una revista.

¿Y cómo haces para ir al cine y tratar de pasar desapercibida con tanta seguridad? ¿La gente se amontona para verte? Me imagino que a veces te sientes invadida.

La verdad, ya me acostumbré al tema de la seguridad. Todos los agentes son muy buenos amigos míos, ya todos me conocen. Ellos saben darme mi espacio. Cuando voy a un sitio, por ejemplo, al cine, trato de cuadrarme una cuadra antes, para entrar discretamente.

¿Y lo logras?

(Se queda callada) Pocas veces, siempre terminan reconociéndome.

¿Y por qué cosas tendría que pasar un chico, que se sienta interesado en llevar una relación de pareja contigo?

Bueno, tendría que entender que no es una relación de dos, sino de doce, pues seríamos observados por varias personas. Es bien dificil. Por más que me gustaría, sería dificil en estos momentos tener una relación de pareja, porque hay que dedicarle un tiempo, al igual que uno le dedica tiempo a la familia o a los amigos. Una pareja también requiere de atención.

Me han dicho que viajas mucho a la ciudad de Arequipa. ¿Es cierto?

(En su rostro se dibuja una pícara sonrisa). Sí, tengo muchos amigos en Arequipa. Lo que pasa es que estudié en Boston con varios arequipeños. Por ejemplo, mi asesor de imagen es arequipeño. Lo conocí en Estados Unidos y ahora trabaja para mí. Pero no, sólo tengo amigos.

¿Y qué nos puedes contar de tu última relación, de tu ex enamorado?

Prefiero no entrar en detalles de ese tipo (suelta otra vez una carcajada).

Una de las cosas que me parece muy interesante es la labor de remodelación que estás haciendo en Palacio, cuéntanos un poco de esa tarea titánica que sé que tú misma te has impuesto.

Para este 28 de julio tengo una gran sorpresa para todos los peruanos y también para mi papá, que estará en lo que es el hall de palacio. Te cuento que desde hace tres años he empezado con la remodelación. Poco a poco he ido arreglando para que Palacio de Gobierno vuelva a ser un monumento que pertenezca a todos los peruanos. Es una maravilla. Además, es la cara que Perú da al mundo. Siempre nos visitan presidentes de varios países y es lo primero que se conoce. Para mí es muy importante que lo que se vaya a mostrar del Perú siempre se vea extraordinario, como lo somos todos los peruanos. Es una labor bien ardua.

Me he enterado de que estás buscando todas las mesitas gemelas de Palacio…

Ahora paso días enteros en los almacenes –a excepción de estas últimas semanas– buscando cosas y a veces tengo hallazgos. He encontrado la gemela de una mesa que es preciosa. Cuando encontré su par era bien difícil darse cuenta que lo era. Uno de los empleados más antiguos de Palacio, con 30 años de servicio, me daba la contra, me decía que me estaba equivocando, que eso que encontré no podría ser la gemela que buscaba por lo deteriorado que estaba el mueble. Por ejemplo, las patitas de la mesa estaban sólo en madera, cuando, originalmente, estaba recubierta en pan de oro. Ese mueble, como muchos otros, está siendo restaurado.

¿Cuál fue tu primera impresión al momento de llegar a palacio para que tu familia se instale?

Estaba sorprendida de lo grande que era. Pero estaba bastante deteriorado y a la vez tenía mucho temor por las amenazas de los atentados terroristas.

Te escuché decir que estabas harta por no poder abrir las ventanas de Palacio para que entre la luz del día, por estar blindadas ¿Todo Palacio estaba blindado?

Después de los tres atentados que tuvimos en Palacio, se tuvo que blindar. Así que durante siete años hemos vivido, prácticamente, en una cárcel, a oscuras. No entraba el aire, era terrible, no se podía abrir las ventanas, era un laberinto. Ahora, el hecho de sentarme y sentir la luz del día, abrir las ventanas. Son los pequeños detalles que uno no valora hasta que los pierdes.

¿Cómo lograste que saquen los blindajes?

Realmente fue un gran logro. Tuve muchas horas de conversación con los especialistas en seguridad y, luego, tuve que convencer a mi padre. Pero todo salió bien. Así que se sacó los blindajes, luego se empezó a arreglar las ventanas -que tenían más de cinco capas de pintura y no se podían apreciar los detalles. Ahora se ve hermoso porque podemos ver sus vetas. Se empezó por este cuarto, que es mi despacho, y se continuó con la residencia, donde todavía siguen trabajando. Ahora se está acondicionando el cuarto oficial de huéspedes, el Salón Túpac Amaru, el gran Hall, el Salón Azul, el Salón Chino…

¿Recuerdas los momentos que vivieron tú y tu familia durante los atentados a Palacio? ¿Estaban preparados para enfrentarlos, tenían algún plan?

Primero pusieron un coche bomba debajo del puente, en lo que era Polvos Azules. Pusieron el auto en primera y se chocó en la puerta trasera de la residencia. Esa parte, hasta ahora, se mantiene blindada. El primer atentado no fue el más fuerte, pero era el primero de esa naturaleza. Recuerdo que fue a las cuatro de la mañana, yo me asusté mucho y pensé: "¡Ohh, Dios! Se acabó el mundo". Fue terrible, felizmente no hubo ninguna persona gravemente herida. El segundo fue un coche bomba, creo que fue el más grande, su carga era de 600 kilos de dinamita. Lo colocaron al frente del río, donde antes había una comisaría. Explotaron todos los vidrios de las ventanas de Palacio, las puertas se partieron. Pero recién después del último atentado, el tercero, en el que lanzaron instalasas. Entraron hasta la residencia. En ese momento, mi padre decidió que se debía blindar. En una circunstancia así, uno se desespera, pero a nosotros ya nos habían indicado qué hacer y adónde teníamos que ir. Pero yo recuerdo que esa última vez estaba yendo al sitio seguro que nos habían indicado. Pero, en esos momentos no piensas. Yo estaba sin zapatos y Sachi también. A pesar de eso, corrimos sin darnos cuenta, pisando todos los vidrios. Obviamente, nos lastimamos. Fue terrible pero, gracias a Dios, esa época tan violenta ya pasó y es bueno de vez en cuando recordar para aprender, pero siempre para ver hacia el futuro y saber hasta dónde queremos llegar.

Este plan de remodelación incluye limpiar la fachada, que ha sido pintarrajeada por los manifestantes opositores al régimen de tu papá. Te han ensuciado la cara de Palacio…

(Se ríe) Sí, pero para la próxima etapa. No lo hemos considerado, por el momento, como prioridad. Además, la solución es sencilla y no es muy cara. Hay especialistas que cortan las primeras capas de la pared y, luego, colocan el mismo material de la primera capa.

Ahora tienes 25 años y de repente en los próximos años, quién sabe, podrías contraer matrimonio. En ese caso, ¿seguirías manteniendo el cargo de primera dama o se lo dejarías a tu hermana Sachi?

Ya me quieres casar (se ríe). No, yo seguiría apoyando a la gente.

¿Has pensado en casarte y tener hijos?

No, si no conozco a nadie, pero si tú me quieres presentar a alguien…

Creo que, en eso, estamos iguales…

Ja, ja, ja. Es una situación crítica.

Cuéntame Keiko, ¿qué música te gusta escuchar? Te veo rodeada de equipos de sonido.

La música me encanta, me relaja. Cuando estoy leyendo o trabajando me gusta escuchar música muy suave, también rock en español. Andrea Boccelli es excelente. También me gusta mucho la música folklórica y la criolla. Me gusta bailar pero tengo muy poca oportunidad para hacerlo.

¿Pero te das tus escapadas?

Bueno, esto aquí nomás, entre nos… Si yo saliese, estoy segura de que Magaly me perseguiría. No salgo y, además, no tengo tiempo. Los fines de semana estoy tan cansada que, prácticamente, veo poco a mis amigos. Estoy un rato con ellos, pero luego me voy a dormir. Hay que darnos más espacio porque, a los 25 años, una no puede estar ocupada las 24 horas del día.

¿Y bailas el "Ritmo del Chino"?

Me encanta la tecnocumbia, me gustó la canción.

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¿Cómo te llevas con tu papá?

Para mí, él es un excelente padre y amigo. Me enseña, me critica siempre. Sin embargo, yo también lo critico, y creo que soy la crítica más dura que tiene. Nos llevamos muy bien.

¿Y tu hermano Hiro? A él hace tiempo que no se le ve.

Él ya terminó de estudiar y ahora está trabajando totalmente independiente. A él no le gusta la vida pública.

¿Qué estudia Sachi?

Arquitectura. Le faltan dos años para acabar la carrera. Kenyi estudia Zootecnia. Todos estamos muy bien. Mi madre ha sido elegida para el Congreso, está muy contenta.

¿Y cómo te llevas con tu mamá?

Excelente, también la critico. Yo creo que aquí los valores de tolerancia, del respeto a las ideas, son muy importantes en la vida. Como ciudadana, como amigos. Porque si uno no respeta la opinión de otras personas o no tolera otras opiniones, entonces uno no se podrá sentar a conversar. Mi madre y yo somos muy buenas amigas, sabemos muy bien cómo piensa cada una, pero sí podemos conversar de proyectos en común.

¿Qué hay de cierto de la enfermedad de tu papá?

¿Cuál enfermedad? (Se ríe).

Me refiero a una enfermedad que motivó una intervención quirúrgica en Neoplásicas…

Él tuvo un pequeño quiste en la lengua, por eso fue intervenido. Pero, gracias a Dios, la biopsia tuvo un resultado benigno y yo le exijo que cada seis meses se haga un chequeo. Pero no es nada serio. Quizás a algunas personas de oposición les gustaría eso, pero aún hay chino para rato. (Se ríe).

Tu papá dice que está buscando pareja desde hace tiempo…

Yo también le estoy buscando novia, pero sería muy dificil aguantar a mi papá, ¿no? Definitivamente, una persona mayor es mucho más exigente. Él tiene poco tiempo, le dedica casi todo su tiempo al país. Aunque a los hijos también nos exige mucho. Pero no sólo se exige a sí mismo, sino también a la gente que trabaja con él. A sus familiares les exige la misma capacidad de trabajo que él tiene.

¿Sabes cocinar?

Sí, a veces cocino. Lomo saltado, ají de gallina, chupe de camarones, arroz con pollo. Lo que pasa es que, cuando viví fuera, por los estudios, me acostumbré a lavar, a cocinar, a limpiar. Tuve que prepararme mis alimentos, hacer las cosas sola. Me encanta poder darme un tiempo para hacer mis cosas sola.

¿Cuál es tu plato preferido?

Me encanta el lomo saltado. Pero ¿por qué me preguntas eso? A ver ¿qué hora es? Van a ser la una. Con razón, ya se me abrió.

¿Tendrías un hijo fuera del matrimonio?

Depende. Tendría que ver las circunstancias. Estoy convencida de que el matrimonio es un lazo que debemos cultivar. Debemos enseñar a nuestros niños y adolescentes la importancia del matrimonio y de la familia. Gran parte de la violencia se genera en la familia. Esta educación es muy importante y debemos trabajar por el bienestar de la familia. Prevenir, más adelante, la violencia, no sólo física, sino la verbal y sicológica.

¿Qué es lo que has dejado de hacer desde que asumiste el cargo de Primera Dama, qué es lo que más extrañas?

Salir a la calle y que nadie me reconozca. Salgo a veces a caminar por acá y la gente me reconoce y me saluda.

¿Alguna vez te has difrazado para salir de Palacio y darte una vuelta por los alrededores, caminar libremente sin seguridad?

Una vez me amarré el pelo y me puse una gorra que me tapaba la cara. También me puse unos lentes y me vestí medio hippie para salir con mis amigas. Pero, a menos de una cuadra, la gente empezó a reconocerme.

¿Cuál es tu candidato este año para el concurso de GENTE "El Cuerazo del Año"?

(Sin dudarlo) A Christian Meier. ¡Está buenazo! Yo he tenido, incluso, oportunidad de conversar con él. Es un caballero.

¿Cómo es un día para la Primera Dama de la Nación?

Me levanto a las siete, hago ejercicios, desayuno. Puedo tener un evento social o un viaje casual, depende del día. Es tan variada esta labor cada día. A veces tengo una cena en la noche y mi día termina, de repente, a las 11 de la noche. Hay veces en que tengo que preparar mis discursos, junto a mi equipo de trabajo o puede ser que el día acabe temprano, como a las seis de la tarde.

¿Tú vas a la casa de tus amigos o ellos normalmente vienen a Palacio?

Es compartido, ellos vienen o sino yo voy.

¿Y con cuánto personal de seguridad sales?

Como unos 12 agentes.

¿Y cómo haces para conversar cosas íntimas sin ser oida por ellos?

Ellos ya saben respetar mi espacio, sino sería muy dificil. Pero saben lo que hago, adónde voy, con quién estoy. Pero como no hago nada malo, no tengo muchos problemas.

¿Y los planes que tenías como profesional, se han visto afectados por el cargo de Primera Dama?

No, la profesión me sirve de mucho para el trabajo que realizó. Pero, al inicio de esta nueva etapa fue difícil. Sólo el hecho de graduarme y tener claro que ahora te toca enfrentar la vida a ti. Creo que es el mismo proceso sicológico por el que pasa todo el mundo, todo joven que termina una etapa y empieza otra. Pero yo estoy muy contenta de poder trabajar en la labor social.

Y con esta agenda tan ocupada que tienes, te das tiempo para, de repente, almorzar con tu papá.

Sí, claro. Normalmente trabajo con él casi todos los días. Tratamos de coincidir, como regla, tres veces a la semana.

Entonces, ¿mantienes bastante contacto con él, a pesar de que ambos cumplen funciones muy absorventes?

Sí, su crítica es constante y yo también lo critico mucho. Siempre he sido y seré su gran crítica. El siempre sabe escuchar, siempre me ha enseñado que es muy bueno saber escuchar la crítica constructiva. Los halagos hay que agradecerlos, pero a lo que hay que prestarle atención es a las críticas e ir aprendiendo de los errores.

Entonces, tu papá no es una persona difícil de llevar…

No, es quizás la imagen que tiene de estricto, pero no es así. Es exigente, pero también super cariñoso. Entra a mi habitación, me da un beso, saluda a Luna y a Pulga (sus perros), siempre me llama desde su despacho, "Keiko, está pasando esto, no sé si te interesa esto otro, ¿qué opinas?", etc.

¿Cómo ha sido tu niñez?

Excelente. Fui siempre muy independiente. Me gustaba hacer las cosas por mí misma. Era bastante orgullosa. Me gustaba participar en todo, jugaba voley, tocaba guitarra y estudiaba por las tardes. Mi papá siempre estuvo muy preocupado porque estudie.

Él ha sido catedrático, ¿no?

Por ejemplo, ahora Kenyi está de vacaciones, pero cuando está en clases, mi papá se preocupa por lo que está haciendo. Siempre lo está llamando, por lo menos tres veces a la semana, él ya sabe las tareas que tiene, le pregunta qué nota se ha sacado. Es más, mi papá lo ayuda en las tareas. Kenyi le envía un fax con una serie de problemas que tiene que resolver en cálculo, los problemas más difíciles. Mi papá los resuelve y se los devuelve nuevamente, luego lo llama por teléfono y se los explica.

¿Y cómo es que se da tiempo con tantos problemas que tiene?

Eso es lo increíble, ¿no? Pero así es mi papá.

¿Cuéntanos algo más del presidente?

Le encanta hacer bromas. Por ejemplo, la última. Cuando recibió la credencial, Sachi y yo le dijimos: "papi, por favor no nos hagas ningún roche" y lo primero que hace es que, cuando le entregan la credencial, nos llama para la foto y le entrega a Sachi la credencial y le dice: "pero no es tuya, ah".

Ha sido un placer conocerte Keiko, muchas gracias.

Igualmente Lily. Te espero el 28

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